En primer lugar, debemos reconocer que lejos de vivir una era de cambios, estamos viviendo un cambio de era. ¿Por qué?, nuestro ecosistema ya sufrió una mutación radical, porque desde el punto de vista del individuo, del consumidor o del profesional, las cosas jamás volverán a ser como antes.
Eugenia no era del tipo de personas que se quejan… al menos no del tipo de personas que expresan sus quejas. Por eso no estaba acostumbrada a gestionar estos pensamientos rumiantes que la asaltaban a toda hora del día.
Para dar una negativa y que esta sea tomada como definitiva, se necesita tomar decisiones y ser consciente de ellas; tener argumentos y aportar soluciones efectivas.